Estamos muy acostumbrados a comer el pescado de la misma manera: a la plancha, a la brasa o en caldeirada. Y eso que a veces no es necesario hacer demasiado para transformar completamente un plato. Un simple pescado a la plancha con una guarnición básica de patata o arroz puede pasar a ser un plato absolutamente vibrante tan sólo añadiendo una buena salsa.

Debes tener en cuenta, eso sí, que la salsa debe sumar al sabor propio de cada pescado y no enmascararlo. Por ello es importante que los pescados de sabor más suave como la merluza no vayan nunca con salsas de sabores demasiado marcados, mientras que otros pescados más intensos como el bonito o el bacalao pueden perfectamente con salsas más fuertes.
El punto graso del pescado nos indicará también la densidad de la salsa. Nunca debemos combinar una salsa con base grasa con un pescado de alto porcentaje graso. Debemos aprender a compensar ambos.
La forma de cocinar es asimismo importante. Por ejemplo, si lo vamos a preparar al horno, una salsa aurora (con base de bechamel) o una muselina serían perfectas para darle cremosidad. Si vamos a hacer un pescado asado a la parrilla un alioli o una salsa de cítricos añadirían un contrapunto fantástico. Y si vamos a consumir un pescado crudo o semicrudo una vinagreta intensificaría el resultado final.
¿Se ha despertado tu curiosidad? Pues aquí va nuestra pequeña lista de sugerencias para experimentar con tu Pescado Artesanal:

– Ensalada de frutos del mar con vinagreta de azafrán


